Es el momento de desconectar

Eva Higueras 23/04/2020 209
En la vida es necesario hacer un paréntesis de vez en cuando, desconectar, y si lo haces cobrando, mejor.

Algunas de las personas que escuchan mi espacio Entre Líneas, aquí en Onda Layetana, me preguntan por qué no trató temas de actualidad tales como la política, el coronavirus, etcétera. Mis compañeros en sus espacios lo hacen. Y cabe decirlo, lo hacen de manera excepcional, pero yo prefiero no hacerlo y voy a explicar por qué.

Entre Líneas es para mí una desconexión en los problemas diarios con los que debo de lidiar, así que si durante cualquier día normal tengo como cotidianidad tratar temas políticos lo que no quiero es seguir hablando de lo mismo cuando preparo el programa.
 
Si en estos días todos los medios de comunicación y toda la sociedad habla de coronavirus a mí lo que menos me interesa o me apetece es hablar de ello. Entre líneas es mi paréntesis, mi válvula de escape. Es como ver 'Sálvame'. A cualquiera que le preguntes te dirá que no lo ve, pero es curioso porque la audiencia de este programa dice que es el más visto en su franja horaria.
 
Si, pues lo reconozco, yo sí que veo salvarme pero a ratitos. No es que me siente al sofá a verlo, pero si lo voy siguiendo cuando puedo.
 
¿Creéis que me interesa la vida de los demás? Pues no. Bueno, podría interesarme en la vida de Madame Curie o la de Freud, pero no la de unos 'petardos' que, en su mayoría, no han pegado un palo al agua en su vida.
 
No me interesa la vida de los hijos de papá, ni me interesan las peleas entre padres e hijos famosillos. No me interesan las infidelidades que se producen a golpe de exclusiva y talonario.
 
No. No me interesa. Pero cuando los veo no pienso en mis problemas.
 
Bueno, tampoco quiero que parezca que tengo muchos problemas. No quiero que penséis que tengo a Torra y a Sánchez siempre en mi mente, pero si, prefiero dejar la mente en blanco y ver cómo se despellejan otros desde el otro lado de la pantalla.
 
Igual sucede con las revistas del corazón. Como ya se ha dicho antes no me interesa la vida de los demás, aunque a veces la envidie, principalmente la vida de aquellas personas que viven del momio y que encima no saben hacer la 'o' con un canuto, pero reconozco que me gusta ir los miércoles al kiosco a ver las portadas de este tipo de revistas. Si, claro, también miro cada día las portadas de los diarios, pero reconozco que no me despiertan el mismo morbo. Es más, ver ciertas portadas de ciertos periódicos hace que me den ganas de quemar el quiosco pero ¿Qué culpa tendrá el quiosquero?.
 
Antes de que el coronavirus invadiera nuestro día a día había programas que podrían resultar medianamente interesantes para seguir desconectando, pero eso ya no es posible. No hay programa a día de hoy que no centre parte de su parrilla en hablar de muertes y contagios y problemas sanitarios derivados de la nefasta gestión de un gobierno izquierdo-comunista.
 
Bueno si, puedes ver First Dates, el programa que te ayuda a encontrar a tu media naranja. Suena bonito, pero claro, aquí te arriesgas a que tu mente pueda acabar perturbada entre jóvenes que no saben definir si se sienten hombres o mujeres. Jóvenes que ni estudian ni trabajan y aspiran a seguir así hasta el infinito y más allá. Mujeres y hombres que dicen tener una edad y tú que lo ves desde el sofá no te ríes, pero llorarías.
 
Pero bueno, oye, los que van a este programa se irán o no con pareja, pero de momento salen con una cena pagada. Y ya si quiero desconectar de política, coronavirus y demás, la mejor opción es ver Supervivientes. Seguimos con el mismo perfil de participantes: 'hijos de', 'amantes de'. 'Mujer de'..
 
No, no esperes encontrar participando a un experto en física nuclear, porque un cangrejo hasta en esa isla tiene más neuronas que algunos concursantes, pero lo dicho, pones el programa, ves playa, cocoteros, algún que otro cuerpo serrano digno de ver y muchas, muchas peleas.. ¿Qué más puedes pedir?
 
No sé si alguien de la productora de Supervivientes escuchará mi espacio. Por si acaso decirle que me encantaría poder ir a la próxima edición. Por favor.. quiero ir. Quiero pelearme.. por un coco, estar tumbada en la arena sin hacer nada, aunque me achicharre. Quiero nadar en aguas cristalinas y de vez en cuando hacer ver que intento pescar. Es fantástico. Por pelearte y no hacer nada te pagan una pasta semanalmente, pero lo mejor es que adelgazas. Adelgazas sin que ningún dietista te amargue la existencia.
 
Esto sí que seria desconectar.
 
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