Quiéreme como soy

José A. Ruiz 25/01/2021 342
Cuando el amor es posesión se convierte en maltrato. Incluso el amor a tu tierra. Si me dices que me quieres, quiéreme como soy
Dices que me quieres. Que piensas en mí todo el tiempo. 
Y cada vez que lo dices, me emociono. 
Afirmas que debo perseguir mis sueños, y buscar mi libertad. Y cada vez que lo oigo me estremezco. 
Quieres que nadie me gobierne, que sea yo misma. Que establezca mis límites, que demuestre mi poder. Quieres liberarme de mis ataduras. 
Y tus palabras me hacen temblar. 
Pero tiemblo de miedo. 
Porque lo que tú no entiendes es que yo no soy aquella a la que amas. Porque esa tierra no existe. 
Yo soy Cataluña, y no te pertenezco. 
Soy de mar y de montaña. Soy de pueblo y de ciudad. Arraigada en toda España, y encumbrada en Montserrat. 
Mis hijos hablan dos lenguas. O tres en la Val D'Aràn. El franquismo no quería, y el nacionalismo igual. 
Pero lo que tú no entiendes es que tu amor me hace mal. 
No soy nadie sin mis hijos. Me conforman por igual. 
Cuando en mi nombre divides a quienes forman mi tierra, 
no comprendes que a mi misma me estás llevando a la guerra. 
No puedes decir a mis hijos como ser, como sentir, o como hablar. ¿Sabes cual es mi lengua? 
Latín hace ochocientos años, catalán hace seiscientos, y desde hace quinientos catalán y español, y aranés. 
¿Cuando decidiste que mi historia había acabado? ¿Que ya no puedo evolucionar, porque solo hay un pasado al que hay que reverenciar? 
¿Has de prohibir a mis hijos que hablen en libertad porque hace seiscientos años solo hablaban catalán? 
¿Has de cortar mis raices, has de podar mi cultura, blindarme ante cualquier cambio, encerrarme en una urna? 
Eso no es amar. Eso es poseer, manipular, maltratar. 
No soy solo historia y pasado. Estoy viva. Soy también futuro, libre, plural, ni ataduras ni fronteras. 
Hablo al menos dos idiomas, soy de izquierda y de derecha, Cervantes y Rodoreda, Santa Espina y Macarena. 
No te enamores de un sueño. Si me dices que me quieres, quiéreme como soy.